¿Cuál es el mejor libro de permacultura en 2019? Indispensables

Si has estado en el mundo de la agricultura orgánica y la jardinería durante bastante tiempo, terminas cayendo en una palabra extraña: permacultura. En esta selección podrás escoger el mejor libro de permacultura para ti. Por más misterioso que parezca, la permacultura es una idea bastante simple y sus manifestaciones son omnipresentes.

¿Cuál es el mejor libro de permacultura?

Los mejores libros sobre permacultura

¿Quieres asegurarte de no decepcionarte desde las primeras páginas? ¡Entonces elige de esta selección de los mejores libros sobre permacultura del momento, en base a las opiniones de varios cientos de lectores!

PromociónNuestra elección No. 1
Permacultura práctica: Para tu terreno, tu comunidad y todo el planeta (Guías para la Fertilidad de la Tierra)
  • Jessi Bloom, Dave Boehnlein
  • Editor: La Fertilidad de la Tierra Ediciones
  • Edición no. 1 (03/20/2017)
  • Tapa blanda: 320 páginas
PromociónNuestra elección No. 2
Permacultura. Principios y Senderos más allá de la Sustentabilidad
  • Holmgren
  • Editor: Ecohabitar
  • Tapa blanda: 490 páginas
PromociónNuestra elección No. 3
Guía práctica de la vida autosuficiente
  • John Seymour
  • Editor: BLUME (Naturart)
  • Edición no. 5 (09/01/2018)
  • Tapa blanda: 312 páginas
PromociónNuestra elección No. 4
Asociar cultivos en el huerto ecológico: Ejemplos de asociaciones y diseños de cultivos (Guías para la Fertilidad de la Tierra)
  • Claude Aubert
  • Editor: La Fertilidad de la Tierra Ediciones
  • Edición no. 1 (03/13/2017)
  • Tapa blanda: 120 páginas
PromociónNuestra elección No. 5
Nuestra elección No. 6
Agricultura Regenerativa: La permacultura puesta en practica
  • Mark Shepard
  • Volterra Ecosystems
  • Versión Kindle
  • Español
PromociónNuestra elección No. 7
Permacultura: Cultive un jardín productivo, sostenible y resoetuoso con el medio ambiente
  • Andrew Mikolajski
  • Editor: BLUME (Naturart)
  • Edición no. 1 (03/01/2019)
  • Tapa blanda: 208 páginas
PromociónNuestra elección No. 8
Permacultura. Una Guía Para Principiantes
  • Graham Burnett
  • Editor: Eco Habitar
  • Tapa blanda: 67 páginas
PromociónNuestra elección No. 9
Guía de permacultura para el uso de la tierra
  • Rosemary Morrow
  • Editor: Kaicron
  • Tapa blanda: 1 páginas
Nuestra elección No. 11
Permaculture Design
  • Aranya
  • Editor: Permanent Publications
  • Edición no. 2015 (01/24/2013)
  • Tapa blanda: 208 páginas
Nuestra elección No. 12
Je debute mon potager en permaculture (C'est malin)
  • Editor: Leduc.s éditions
  • Tapa blanda: 192 páginas
Nuestra elección No. 13
El Huerto Sostenible: Manual práctico de agroecología
  • Daniel G Pesante PhD
  • Daniel G. Pesante
  • Versión Kindle
  • Español
Nuestra elección No. 14
La permaculture en appartement (JOUVENCE NATURE)
  • Editor: Editions Jouvence
  • Libro de bolsillo: 128 páginas
Nuestra elección No. 15
Mon cahier de permaculture
  • Editor: Rustica éditions
Nuestra elección No. 16
Le jardin-oasis en permaculture
  • Robert Elger
  • Editor: Rustica éditions
PromociónNuestra elección No. 17
La Permaculture Ou l'Art de Rehabiter
  • Centemeri Laure
  • Editor: Quae
Nuestra elección No. 18
Permaculture Is The Future (Original mix)
  • Duendo Matka Barak
  • Animaudio
  • Música MP3
  • Released on 12/11/2015
Nuestra elección No. 19
Nuestra elección No. 20
GIY Permaculture
  • Elige plantas en nuestra base de datos y ve si combinan bien: ¡más de 70 plantas y 1000 combinaciones!
  • Un sistema de evaluación basado en cinco estrellas permite saber si la asociación es favorable o desfavorable.
  • Consulta una hoja práctica para cada planta con informaciones básicas sobre su cultura.
  • Evalua y crea combinaciones de plantas para compartir tu experiencia con tu comunidad.

¿Qué es la permacultura?

Una definición de permacultura.

Originalmente, la palabra “Permacultura” era la combinación de las dos palabras “permanente” y “agricultura”. Dos australianos, Bill Mollison y David Holmgren, acuñaron el término en la década de 1970.

Es una filosofía agrícola que nos permite aprovechar al máximo los recursos que tenemos a nuestro alrededor.

Al observar y aprender sobre nuestro medio ambiente, por ejemplo, cómo la naturaleza restaura su suelo, cómo la naturaleza protege y conserva sus recursos hídricos, cómo se ha adaptado la naturaleza al clima específico de una región, etc. … podemos aprender a imitar estos procesos naturales en nuestra vida diaria.

Cuanto más cerca trabajemos con la naturaleza, más probabilidades tendremos de lograr un equilibrio que nos proporcione las cosas que necesitamos sin dañar el medio ambiente.

Uno de los padres fundadores de Permaculture, Bill Mollison, definió la permacultura como “el diseño consciente y el mantenimiento de los ecosistemas agrícolas productivos, que tienen la diversidad, la estabilidad y la capacidad de recuperación de los ecosistemas naturales”.

¿Qué significa esto en la práctica?

Muchas personas que practican la permacultura ahora se refieren al término como Cultura Permanente en lugar de simplemente agricultura permanente.

La permacultura examina todo lo que hacemos en la vida y trata de hacerlo sostenible para las generaciones venideras. Gran parte de esta sostenibilidad se logra imitando lo que vemos en la naturaleza.

Estas prácticas imitan lo que está sucediendo en los sistemas forestales y, gracias al ingenio humano, a menudo podemos imitar estos procesos e incluso acelerarlos un poco.

La agricultura orgánica es parte de la permacultura, pero no toda. La permacultura es mucho más que un sistema agrícola, es un sistema de vida.

El componente agrícola de la permacultura intenta satisfacer todas nuestras necesidades humanas (alimentos nutritivos, materiales de construcción, medicamentos, fibra, etc.) mediante el diseño de sistemas que imiten la forma en que funcionan los sistemas naturales, como los que vemos en bosques.

Para hacer esto, la permacultura utiliza una herramienta de diseño conocida como el gremio.

Más allá de la agricultura, la permacultura también contempla muchos otros aspectos de la vida, como la agricultura: cómo diseñamos nuestros espacios de vida, cómo obtenemos y usamos nuestra energía (tanto externa como humana) ), lo que usamos como combustible, lo que hacemos con cosas que la gente considera “desperdiciadas” (los residuos de permacultura son solo un recurso no utilizado), ética, patrones, climas, ecosistemas, ecosistemas, organización comunitaria, sistemas de dinero y trueque, promoción, responsabilidad global y más.

Ética de la permacultura:

Hay tres principios éticos que seguimos como permaculturalistas. Estos guían todo lo que hacemos. Si todo el mundo comenzara con al menos esta ética, ¡el mundo sería mucho mejor!

  • Cuidado de la tierra
  • Cuidado de las personas
  • Distribución justa de recursos.

Aplicamos esta ética de la manera más efectiva posible para lograr el mayor impacto posible. Para eso, tenemos principios, puntos principales y luego más profundamente en las ciencias para continuar mejorando nuestras concepciones. Aquí hay una visión general de los principios básicos y los puntos clave.

Cuatro principios fundamentales de la permacultura:

La permacultura está arraigada en el hecho de que no hay un solo problema o solución. En reconocimiento de este equilibrio, se basa en cuatro principios fundamentales:

  • Trabajar con la naturaleza y no contra ella.
  • Observación reflexiva en lugar de trabajo irreflexivo.
  • Cada elemento debe cumplir varias funciones en lugar de una.
  • Todo está conectado a todo lo demás.
  • Para ello, la permacultura requiere:

Nuestros corazones… para sentir la tierra.

Nuestras mentes… para observar cómo funciona la naturaleza y aprender de ella.

Nuestras ORGANIZACIONES… para poner en práctica este aprendizaje.

Principio 1. Trabajar con la naturaleza en lugar de contra ella.

Parece que los humanos a menudo tratan de hacer las cosas más difíciles de lo que deberían.

Se ha comprobado que las legumbres, el compost y la materia orgánica ayudan a alimentar el suelo de forma gratuita, pero seguimos investigando y pagando fertilizantes artificiales.

Sabemos que cultivar una variedad de plantas es una de las claves para un estilo de vida saludable. Nos permite mejorar nuestros suelos, proteger nuestro medio ambiente y satisfacer nuestras necesidades nutricionales.

Y, sin embargo, a menudo dedicamos toda nuestra energía a limpiar vastas áreas de diversidad natural para dejar solo uno o dos cultivos alimentarios.

Nuestros ancestros cosecharon y utilizaron semillas indígenas, que están mejor adaptadas a las áreas en las que crecen, a menudo son resistentes a las plagas y la sequía, y lo más importante, son gratis, pero seguimos gastando nuestro dinero en híbridos extranjeros.

También se nos ha demostrado que la naturaleza tiene los medios para combatir plagas y enfermedades, pero aún preferimos comprar productos químicos para hacer este trabajo.

¿Por qué? Parece que a menudo trabajamos horas extras para luchar contra la naturaleza.

Cada año, durante la temporada de lluvias, miles de plántulas brotan de nuestro suelo.

Estas plantas, si se les permite madurar, podrían proporcionarle a Malawi y al resto del mundo alimentos nutritivos, leña, materiales de construcción y todo lo demás que necesitamos para nuestra supervivencia.

Pero en lugar de dejar que la naturaleza haga todo este trabajo por nosotros, desperdiciamos nuestra energía tratando de deshacernos de ella.

A través de prácticas como la quema, la tala, el monocultivo, el sobrepastoreo y el dragado excesivo, estamos eliminando todo lo que la naturaleza nos ha regalado.

La naturaleza es un milagro que sucede todos los días frente a nuestra puerta. Si comenzamos a trabajar con este milagro, en lugar de oponernos, nuestras recompensas podrían ser ilimitadas.

El mundo está lleno de potencial… ¡Déjalo crecer!

Principio 2: Observación reflexiva en lugar de trabajo irreflexivo.

Podemos aprender mucho de la naturaleza si le damos la oportunidad de enseñarnos.

Desde el principio de los tiempos, generaciones de personas lo saben y lo utilizan para su beneficio.

Los primeros navegantes utilizaron las estrellas para la navegación, el cielo para predecir el clima y el comportamiento de los animales para localizar fuentes de alimentos.

Los curanderos tradicionales de todo el mundo han usado la observación de la naturaleza para mostrarles las plantas que pueden curarnos a nosotros y las que podrían lastimarnos.

Si nos tomamos el tiempo para hacer estas observaciones, podemos ver cómo cada parte de la naturaleza, desde los organismos microscópicos más pequeños hasta las plantas y animales más grandes, cumple una función específica.

Cada uno de sus respectivos roles es vital para el éxito del conjunto.

La permacultura nos aconseja aprovechar al máximo estas observaciones antes de invertir nuestra energía en algo que pueda ir en contra de la naturaleza, en lugar de hacerlo.

Principio 3: Cada elemento debe cumplir muchas funciones, en lugar de una sola.

Si hemos utilizado nuestras observaciones reflexivas, veremos que cada elemento de la naturaleza, incluso si tiene una función específica, probablemente cumple muchas otras funciones.

Si prestamos atención a estas observaciones, podemos usar una cosa por muchas razones y mejorar radicalmente nuestras vidas y nuestro entorno.

Si plantamos un árbol de mango, por ejemplo, sabemos que eventualmente nos dará la fruta jugosa que nos encanta comer.

Pero si miramos este árbol de mango a través de los ojos de Permacultura, aprendemos a reconocer todas las otras funciones que desempeñará.

El mismo árbol de mango que plantamos para la fruta también nos dará sombra, medicina, leña y protección contra el viento.

Sus hojas romperán la fuerza de la lluvia que cae y nos darán materia orgánica para nuestras pilas de compost. Sus raíces ayudan a mantener el suelo en su lugar y traen los minerales desde las profundidades por debajo de la superficie del suelo.

Sus ramas proporcionarán refugio para todo tipo de aves, insectos y otros animales salvajes.

Y luego, además de todo eso, producirá la deliciosa comida que nos dará los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para mantenerse sano y fuerte.

Si tiene en cuenta todas las funciones de los árboles de mango, puede decidir dónde colocarlos o qué colocar en las proximidades para aprovecharlos al máximo.

Cuando comenzamos a considerar la naturaleza de esta manera, nos damos cuenta de que contamos con todos los recursos necesarios para satisfacer de manera sostenible nuestras necesidades durante mucho tiempo.

Principio 4: Todo está relacionado con todo lo demás.

Como seres humanos, nuestra conexión con la naturaleza es un componente esencial de la permacultura.

Por una razón u otra, a menudo nos consideramos a nosotros mismos como separados o superiores a las leyes que rigen toda la naturaleza.

Este tipo de pensamiento nos ha aislado de las raíces mismas de nuestra existencia.

Tan pronto como regresemos al ciclo de la naturaleza, queda claro que todo lo que hagamos en este ciclo tendrá un impacto en nuestra supervivencia.

Si lo fortalecemos y cuidamos, traerá abundantes recompensas para nuestro futuro, pero si continuamos rompiendo este ciclo y lo debilitamos, los resultados serán devastadores.

La vida es realmente un lienzo, de los cuales los humanos son solo una hebra. Si los hilos de esta tela se debilitan o rompen, no podrán mantenerse por sí mismos.

Por otro lado, si hacemos todo lo que está a nuestro alcance para reemplazar, reparar y fortalecer las líneas de esta pintura, esto significará un futuro mejor para todo el planeta.

La naturaleza está equipada con frenos y contrapesos.

Ella tiene métodos para controlar enfermedades, regular su población y curarse a sí misma.

Si perturbamos este equilibrio, a menudo terminamos creando muchos problemas imprevistos para nosotros mismos.

El exterminio deliberado de un insecto que podría dañar nuestros cultivos puede tener consecuencias desastrosas.

Es posible que la llamada “plaga” que hemos decidido eliminar sea responsable de combatir poblaciones de insectos aún más dañinas.

O tal vez esta llamada “plaga” es un vínculo complejo en la cadena natural de la que dependen otros animales.

Algunos puntos clave a tener en cuenta:

De los cuatro principios principales de la permacultura que acabamos de discutir, hemos adaptado ocho puntos principales para utilizar:

  • Observar, aprender, compartir: la naturaleza es el mejor maestro que tenemos.
  • Ver las soluciones, no los problemas.
  • Piensa por adelantado
  • Ver la tabla completa
  • Todo funciona en conjunto: piense en cooperación, no en competencia
  • Sea efectivo – use todo su potencial al máximo
  • Ser diverso – La naturaleza siempre planta una variedad.
  • Conservando energía – Dejemos que la naturaleza haga el trabajo.

Punto principal 1: observar, aprender, compartir: la naturaleza es el mejor maestro que tenemos

Las culturas tradicionales, como las que se encuentran en Malawi, han apoyado a innumerables generaciones de personas, principalmente a través de la observación de la naturaleza.

Estas observaciones se utilizaron para aprender la mejor manera de usar cada planta o animal en todo su potencial y para satisfacer las necesidades de los miembros de la comunidad.

Finalmente, este conocimiento se compartió al pasarlos de abuelos a padres e hijos durante cientos de años, mient